Ámate a ti mismo para curarte y hacerte una buena vida propia.
Ámate a ti mismo teniendo relaciones que te funcionen a ti y a la
otra persona. Ámate a ti mismo para tener paz, felicidad, alegría,
éxito y contento.
Ámate a ti mismo para darte todo lo que siempre quisiste.
Podemos dejar de tratarnos a nosotros mismos en la forma como otros
nos trataron, si es que se comportaron de una manera menos que sana,
menos que deseable. Si hemos aprendido a vernos a nosotros mismos en
forma crítica, condicional, devaluada y punitiva, es tiempo de
parar. Otras personas nos trataron de esa manera, pero es aún peor
tratarnos así ahora a nosotros mismos.
Amarnos a nosotros mismos nos puede parecer extraño, incluso tonto a
veces. La gente puede acusarnos de estar siendo egoístas. No tenemos
por qué creerles.
La gente que se ama a sí misma es realmente capaz de amar a los
demás y de dejar que los otros amen. La gente que se ama a sí misma
y que se tiene en alta estima es la que da más, la que contribuye
más, la que más ama.
¿Cómo nos amamos a nosotros mismos? Forzándonos a hacerlo, al
principio. Fingiéndolo si es necesario. Actuando “como sí”.
Trabajando tan duro por amarnos y gustarnos como hemos trabajado por
no gustarnos. Explora lo que significa amarte a ti mismo.
Haz cosas por ti mismo que reflejen un amor propio compasivo,
cariñoso.
Ama todo lo tuyo, pasado, presente y futuro. Perdónate tan pronto y
tan frecuentemente como sea necesario. Date ánimos. Halágate tú
mismo.
Si pensamos y creemos ideas negativas, saquémoslas a la luz pronta y
honestamente, para que podamos reemplazar esas creencias por otras
mejores.
Date palmaditas en la espalda cuando sea necesario. Disciplínate a
ti mismo cuando sea necesario. Pide ayuda, pide tiempo; pide lo que
necesites.
A veces, date tus gustos. No te trates a ti mismo como a una mula de
carga, siempre tirando más duro. Aprende a ser bueno contigo mismo.
Elige conductas que tengan consecuencias preferibles, tratarte bien
es una de ellas.
Aprende a detener tu dolor, aunque eso signifique tomar decisiones
difíciles. No te prives innecesariamente. A veces, date a ti mismo
lo que quieras, simplemente por que quieres.
Deja de estarte explicando y justificando. Cuando cometas errores,
déjalos ir. Aprendemos, crecemos y aprendemos algo más. Y a través
de todo ello, nos amamos a nosotros mismos.
Trabajamos en ello y luego trabajamos más en ello. Un día nos
despertaremos, nos veremos en el espejo y descubriremos que amarnos
a nosotros mismos se ha hecho algo habitual. Ahora estamos viviendo
con una persona que da y recibe amor, porque esa persona se ama a sí
misma. El amor propio tomará las riendas y se convertirá en una
fuerza directriz en nuestra vida.
Hoy trabajaré en amarme a mí mismo. Trabajaré tan duro por amarme a
mí mismo como he trabajado para no gustarme. Ayúdame a dejar ir el
odio de mí mismo y las conductas que reflejan que no me gusto a mí
mismo. Ayúdame a remplazarlas con conductas que reflejan amor
propio. Hoy, Dios mío, ayúdame a tenerme en alta estima. Ayúdame a
saber que soy digno de ser amado y capaz de dar y recibir amor.
Reflexión para el 25 de Mayo del Libro “El Lenguaje del Adios” de Melody Beattie






