Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 27 mayo 2013

images_20

ACEPTACIÓN
¿Te lo has preguntado alguna vez que es la aceptación? Es absolutamente necesaria para TU evolución, para llegar a comprender y alcanzar los planos de consciencia que son necesarios para TU transformación, no puedes alcanzar el Amor sin vivirla, y ésta se vive en cada uno de los segundos de TU vida.
Si nosotros no nos aceptamos tal y como somos, lo que representamos ¿cómo podemos opinar sobre los demás y juzgar sus acciones? eso nos resulta más fácil, lo difícil es aceptar lo que somos, en esencia y en apariencia, y eso es precisamente lo más difícil. Otra parte importante de la aceptación , es el hecho de aceptar, a los demás tal y como son algo que nos resulta muy difícil, ya que siempre tenemos proyectada la imagen de alguien, teniendo una forma muy personal de percibirle, queriendo que el sea como nosotros queremos, o quisiéramos que fuera. Debes aceptar las experiencias que nos hace vivir ¿Qué te aporta que te hace sufrir? Cuando tengas la respuesta, sabrás en que camino ir y en ese momento, por muy duro que el otro haya podido ser hacia nosotros, tenemos que aceptar que no todas la culpa es nuestra y que todas las relaciones que tenemos es nuestra vida son parte de nuestro camino evolutivo.
La Aceptación significa que puedes encontrar en tu corazón la serenidad que te libere del pasado con sus errores y pesares, te transporte hacia el futuro con una perspectiva nueva, y te haga apreciar la oportunidad de una nueva vida. Cuando haya momentos difíciles en tu vida, sabrás hallar el amparo y el consuelo para aliviar tus pesares. Hallarás nuevas aspiraciones y esperanzas, e indulgencia en tu corazón.
La Aceptación no significa perfección para siempre. Solo significa que te sobrepondrás a la imperfección; es la mejor defensa del corazón, el mayor bien del amor, y la manera más fácil de seguir creyendo en ti y en los demás.
Te en cuenta que cada ser humano avanza según sus posibilidades, según lo que piensa de sí mismo y de los demás.
Si nuestro ego nos frena debemos de tener claro que nuestros únicos frenos que tenemos son la no aceptación de nosotros mismos y de los demás y las heridas del orgullo y del ego. Podrás leer mil definiciones, pero sé que en este momento te sientes triste, confundido/a, lleno/a de preguntas en tu cabeza, de ¿por qué paso?, ¿porque no hice esto?, o ¿por qué si todo le daba?.
La respuesta es muy sencilla, no viniste al mundo al complacer a las personas y dar más de lo que mereces recibir, si bien es cierto que es mejor dar que recibir en una relación, es un compromiso de dos, así que para que esta relación fracasara se necesitaron dos personas, no solo fue culpa tuya.
Ahora tienes que darte el tiempo de analizar tu vida de aceptar que se terminó y que por más duro que sea fue lo mejor para los dos, suena risible y ridículo pero si lo piensas bien, si terminó es porque algo no estaba bien, te tomará tiempo pero, créeme lo lograrás.
La aceptación es la senda hacia la paz, para liberarte de lo peor, conservar lo mejor, y hallar en tu alma la esperanza que te acompañe toda la vida.

LLORA

No tengas miedo de llorar el llorar ayuda a desahogarte, a liberar esa tristeza que llevas dentro, ni hacerlo por demasiado tiempo, vive tu duelo no importa el tiempo, analiza lo que sientes no siempre te vas a sentir así, llora hasta tocar el fondo siempre es bueno hacerlo, dedica un día a desahogarte a juntar sus cosas todo lo que te recuerde a él, mételo en una caja y guardarlo, cambia por completo tu habitación o aquello te traiga recuerdos de tu ex, guarda esas fotos que te harán, revivir esos maravillosos momentos, hasta que puedas mirarlas sin dolor, romperlas es una mala idea pues nunca sabrás cuando querrás verlas, evita ir a los lugares que solían ir juntos, evita estar solo/a en esta etapa requieres vivir el dolor sin evasiones, reprimir lo que sientas no te va ayudar a sentirte mejor.

LEVANTATE

Todos en algún momento caemos en depresión, no tenemos ganas de salir de la cama, queremos dormir, llorar, queremos estar solos, pero ahí es cuando intervienen los amigos, si esos tesoros que siempre estarán ahí cuando más los necesitamos. No importa lo que pase o cuánto tiempo los abandones estarán ahí.
Te sentirás que a pesar de estar rodeado de tanta gente te sientas solo, pero solo tú puedes romper esa soledad, solo tú decides cuanto quieres sufrir , hasta dónde vas a llegar, y tocar fondo, la familia es un gran apoyo,Escuchar música, o bailar, has cosas que siempre quisiste hacer y no pudiste hacerlo, inténtalo, levántate de la cama

NEGACIÓN

La negación es el primer paso ¿cómo pudo pasar?, esto no está pasando,¿Cómo fue si ayer me dijo que me amaba?, ¿Por qué lo hizo?, esas son preguntas que jamás tendrán respuesta, podría ser porque el amor se acabó, nadie puede afirmar que el amor es eterno y así como llega se va.
¿Cómo saber si es definitivo?nunca lo sabremos, depende de cada persona si tienes suerte y es sincero/a será rápido y te lo dirá a la primera, si no es así andará jugando, pero al final acabará, sé que es difícil de aceptar, pero esa relación ya venia desgastándose tiempo atrás pero es más fácil negar que las cosas van mal y sobrevivir, por el miedo que nos da saber que va a pasar después, por miedo a perder un mundo que te habías construido. Justificabas sus acciones, no querías creer, pensabas que todavía podía haber solución, pero abre los ojos…
El tiempo lo cura todo, es una frase trillada, pero es cierto no hay mejor doctor que el tiempo, vivirás nuevas cosas, y aprenderás muchas cosas, jamás olvidaras, pero ya no te dolerá, y con el tiempo podrás darte cuenta de todo lo que hiciste en el nombre del amor, te reirás de tus locuras y no importa cuánto tiempo pase, tú sabrás cuando estás preparado/a para sonreír, sólo que procura no tomarte mucho tiempo, porque la vida no es eterna, y te puedes perder de muchas cosas, el tiempo nos ayuda, siempre y cuando lo queramos.

PERDÓNATE
El perdón verdadero son las cenizas de la ira extinguida, se perdona cuando ya no se recrimina a nadie ni se culpa, cuando ya no se guarda rencor.
El perdón es la aceptación pacífica de los hechos cuando eres capaz de recordar sin sentir nostalgia, como conseguirlo es lo difícil.
Analiza la situación: esto ocurre después de un tiempo, ya repasaste por tu cabeza más de un millón de veces que fue lo que paso, cuando se acabo, porque se acabo.
El perdón en realidad es el sentirse bien con uno mismo, en paz y no necesitas decirle a tu ex te perdono, en su momento te darás cuenta de que ya no te lastima

Anuncios

Read Full Post »

como_sanar_un_corazon_roto

Lo más probable es que si preguntamos a quién sea si ha tenido penas de amor, la respuesta sea afirmativa. Todos sufrimos, hemos sufrido y lamentablemente sufriremos si es que nuestras relaciones sentimentales terminan o experimentan algún tipo de quiebre por temporal que sea.

“La sensación que he tenido es de una angustia incontrolable, ganas locas de llamarlo, pese a que me dijo que ya no más. Dónde iba él estaba presente, lo recordaba y siempre esperaba que al volver a mi casa, estuviera su automóvil esperándome. Lo único que anhelaba era que diera un paso atrás en su decisión”, reconoce Marcela, al ser consultada por el quiebre amoroso más doloroso que ha sufrido. La profesional de 30 años, actualmente casada, asegura que pasó mucho tiempo antes de que pudiese fijarse en otro hombre. “Aunque siempre pensé que un clavo sacaba a otro, en este caso no pudo cumplirse. Tuve varios romances fugaces y, lo peor, era que al darles un beso sólo pensaba en mi ex”, recuerda.

Una ruptura puede desequilibrar emocionalmente a una persona. De hecho, lo hace. El punto es que pocos saben que necesitan tomar ciertas medidas para enfrentar de mejor manera la crisis en que se están viendo envueltas. “Nadie se muere de amor”, decía mi abuela y sus palabras eran ciertas. La idea, eso sí es pasar el trago amargo lo más rápido posible, ¿cómo podemos ayudar a que la sensación horrorosa que nos invade pase?, ¿Cómo podemos recuperar cuando antes nuestra autoestima y retomar nuestra vida?

Duelo

Según lo explican diferentes terapeutas. El primer paso es vivir el duelo. Porque por mucha que hayan propiciado el término, el paso del tiempo hace que pase el malestar y el enojo y nazca otro sentimiento. Cabe destacar que el duelo no sólo se vive cuando u ser querido muere sino cuando sale de nuestra vida. “El duelo es una reacción natural frente a la pérdida de alguien importante”, plantea en algunos escritos el sicólogo D’Arcy Lyness.

fases del duelo:

1.- Negación:
No podemos aceptar la pérdida… es más, esa pérdida no existe, solo es una pequeña eventualidad que pronto se solucionará.

2.- Culpa:
No hice lo correcto, es culpa mia, tenia que haberme esforzado más

3.- Ira:
Enfado con la otra persona, por su conducta y/o actuación.

4.- Negociación:
Intentar hacer algo para recuperar la pérdida, ya sea coherente (enviar flores) o incoherente (utilizar amuletos).

5.- Decaimiento:
Estado de ánimo bajo y/o deprimido.

6.- Resolución:
Superación del duelo.

Un proceso que debiera durar entre 6 y 8 meses, de lo contrario convendría consultar a un profesional.

Las claves para superar la crisis son:

La sicóloga clínica española, Trinidad Aparicio, describe ciertas vías para superar la crisis y rearmarse:

– Evitar la dependencia.

Lo que hay que evitar a toda costa es la dependencia, cuando ya no hay una relación amorosa. Es decir, intentar alargar el lazo con la esperanza de que todo vuelva a ser como antes, cuando ya nos han expresado el deseo de separase de nosotros. La tristeza es el sentimiento que más nos paraliza en una ruptura sentimental. Todo nos recuerda a esa persona: lugares, situaciones, canciones… Nuestros planes, deseos y sueños se han ido con nuestra pareja y eso nos llena de inseguridad y tristeza con respecto al futuro. Nos preguntamos si alguna vez encontraremos a alguien con quien compartir nuestra vida o si estaremos solos para siempre…El primer paso para superar el dolor será aceptar que estamos tristes y permitírnoslo. Por consiguiente, si tienes ganas de llorar hazlo, desahógate y exterioriza todo lo que puedas la pena que llevas dentro. No olvides que lo peor que puedes hacer es reprimir las emociones. Sin embargo, no te permitas caer en una depresión o en la amargura. Evita pensamientos del tipo: “sin él o ella nada merece la pena”, “nunca lo superaré”.

– Expresa tu enfado.

Otra forma de exteriorizar lo que sentimos en ese momento es visualizar a nuestra ex pareja sentada frente a nosotros y expresarle nuestro enfado.

– Escribe una carta y luego quémala.

También puedes escribirle una carta, explicándole todo el daño que te ha hecho y lo enfadado/a que estás. Una vez te hayas desahogado, quema la carta ya que, el simple hecho de contemplar tu enfado convertido en humo te ayudará a sentirte mejor.

– Escribe un diario y libérate.

Una manera de saber como nos sentimos es escribir un diario. En él podremos liberar nuestros sentimientos y pensamientos sobre la ruptura, nuestra nueva situación… Escribir algo cada día te ayudará a comprenderte y te hará sentir mejor al instante.

– Sé positiva/o.
Trata de ver el lado positivo y repítete: saldré adelante. Sé consciente de que puedes conseguirlo.

– No te castigues.

Es posible que no puedas evitar torturarte pensando que todo habría sido distinto si tú no hubieras trabajado tanto, si hubieras cuidado más tu aspecto, si hubieras sido más cariñoso/a….Pero no puedes cambiar el pasado, así que no te castigues con ese tipo de pensamientos y pon toda tu energía en el presente.

Cualquiera sea el caso, conviene evaluar que tanta necesidad tenemos de recibir ayuda. Evidentemente hay casos en que un corazón roto, puede demorar mucho antes de reconstruirse, por lo mismo, valdría la pena consultar a un especialista para que nos oriente.

Fuente: http://mujeres.grupopublimetro.cl/%C2%BFno-logras-olvidarlo-lo-que-debes…

Read Full Post »

yo-me-quiero

En cada uno de nosotros hay un reducto de principios
donde el “yo” se niega a rendir pleitesía y se rebela.
No sabemos cómo surge, pero en ocasiones, aunque el miedo
se oponga y el peligro arrecie, una fuerza desconocida tira
de la conciencia y nos pone justo en el límite de lo que no
es negociable y no queremos ni podemos aceptar. No lo
aprendimos en la escuela, ni lo vimos necesariamente en
nuestros progenitores, pero ahí está, como una muralla silenciosa
marcando el confín de lo que no debe traspasarse.
Tenemos la capacidad de indignarnos cuando alguien
viola nuestros derechos o somos víctimas de la humillación,
la explotación o el maltrato. Poseemos la increíble
cualidad de reaccionar más allá de la biología y enfurecer○
nos cuando nuestros códigos éticos se ven vapuleados. La
cólera ante la injusticia se llama indignación.
Algunos puristas dirán que es cuestión de ego y que por
lo tanto cualquier intento de salvaguardia o protección no
es otra cosa que egocentrismo amañado. Nada más erróneo.
La defensa de la identidad personal es un proceso
natural y saludable. Detrás del ego que acapara está el yo
que vive y ama, pero también está el yo aporreado, el yo
que exige respeto, el yo que no quiere doblegarse, el yo
humano: el yo digno. Una cosa es el egoísmo moral y el
engreimiento insoportable del que se las sabe todas, y otra
muy distinta, la autoafirmación y el fortalecimiento del sí
mismo.
Cuando una mujer decide hacerle frente a los insultos
de su marido, un adolescente expresa su desacuerdo ante
un castigo que considera injusto o un hombre exige respeto
por la actitud agresiva de su jefe, hay un acto de dignidad
personal que engrandece. Cuando cuestionamos la conducta
desleal de un amigo o nos resistimos a la manipulación
de los oportunistas, no estamos alimentado el ego sino
reforzando la condición humana.
Por desgracia no siempre somos capaces de actuar de
este modo. En muchas ocasiones decimos “sí”, cuando
queremos decir “no”, o nos sometemos a situaciones
indecorosas y a personas francamente abusivas, pudiendo
evitarlas ¿Quién no se reprochado alguna vez a sí mismo el
silencio cómplice, la obediencia indebida o la sonrisa zalamera
y apaciguadora? ¿Quién no se ha mirado alguna vez
al espejo tratando de perdonarse el servilismo, o el no haber
dicho lo que en verdad pensaba? ¿Quién no ha sentido,
así sea de vez cuando, la lucha interior entre la indignación
por el agravio y el miedo a enfrentarlo?
Un gran porcentaje de la población mundial tiene dificultades
para expresar sentimientos negativos que van desde
la inseguridad extrema, como por ejemplo la fobia social,
el estilo represivo de afrontamiento, el desorden
evitativo de la personalidad, hasta las dificultades cotidianas
y circunstanciales, como por ejemplo, tener una pareja
desconsiderada o un amigo “ventajoso” y no hacer nada al
respecto.
Si revisamos nuestras relaciones interpersonales en detalle,
veremos que no somos totalmente inmunes al atropello.
Aunque tratemos de minimizar la cuestión, casi todos
tenemos uno o dos aprovechados a bordo. No digo que
debamos fomentar la susceptibilidad del paranoide y mantenernos
a la defensiva las veinticuatro horas (la gente no
es tan mala como creemos), sino que cualquiera puede ser
víctima de la manipulación.
La explotación psicológica surge cuando los aprovechados
encuentran un terreno fértil donde obtener beneficios,
es decir, una persona incapaz de oponerse. Los sumisos
atraen a los abusivos como el polen a las abejas.
Una paciente de cuarenta y cinco años, con el patrón
típico de las mujeres que aman demasiado, y cuatro separaciones en su haber,
me decía que Dios no estaba de su
parte porque todos sus ex compañeros la habían explotado
de una manera u otra. Echarle la culpa a la injusticia cósmica
le impedía ver que en realidad era ella, con su estilo
exageradamente complaciente, quien atraía a los vividores
de turno. En otro caso, un señor de mediana edad, que a
todo decía que “sí”, se quejaba de sus socios (ya había
tenido seis) porque casi siempre se quedaban con la mejor
tajada. Se lamentaba de su mala suerte, cuando en realidad
era él quien los atraía como un imán y además los aceptaba.
De alguna manera, los individuos ventajosos y desconsiderados
detectan a los mansos/dependientes, los desnudan
en la relación cara a cara, los descubren en la mirada
huidiza, en el tono de voz apagado, la postura tensa, los
gestos conciliadores, los circunloquios, las disculpas y la
amabilidad excesiva. Los ubican, los ponen en la mira y
atacan. Insisto, la idea no es crear un estilo prevenido y
dejar de creer en la humanidad, sino adoptar un actitud
previsora.
Entonces: ¿Por qué nos cuesta tanto ser consecuentes
con lo que pensamos y sentimos? ¿Por qué en ocasiones, a
sabiendas de que estoy infringiendo mis preceptos éticos,
me quedo quieto y dejo que se aprovechen de mí o me
falten al respeto? ¿Por qué sigo soportando los agravios,
por qué digo lo que no quiero decir y hago lo que no quiero
hacer, por qué me callo cuando debo hablar, por qué me
siento culpable cuando hago valer mis derechos?
Cada vez que agachamos la cabeza, nos sometemos o
accedemos a peticiones irracionales, le damos un duro golpe
a la autoestima: nos flagelamos. Y aunque salgamos bien
librados por el momento, logrando disminuir la adrenalina
y la incomodidad que genera la ansiedad, nos queda el
sinsabor de la derrota, la vergüenza de haber traspasado la
barrera del pundonor, la autoculpa de ser un traidor de las
propias causas. Ni siquiera los reproches posteriores, los harakiri
nocturnos y las promesas de que “nunca volverá a ocurrir”,
nos liberan de esa punzante sensación de fracaso moral.
¿Qué nos pasa? ¿Es tan importante la opinión de los
demás que preferimos conciliar con el agresor a salvar el
amor propio, o será que los condicionamientos pueden más
que la autoestima? Y no me refiero a situaciones donde la
seguridad personal o la de nuestros seres queridos esté
objetivamente en juego, sino a la transgresión en la que no
existe peligro real y pese a ello escapamos.
Cuando exigimos respeto, estamos protegiendo nuestra
honra y evitando que el yo se debilite. En el proceso de
aprender a quererse a sí mismo, junto al autoconcepto, la
autoimagen, la autoestima y la autoeficacia, que ya he
mencionado en Aprendiendo a quererse a sí mismo, hay que
abrirle campo a un nuevo “auto”: el autorrespeto, la ética
personal que separa lo negociable de lo no negociable, el
punto del no retorno.

Read Full Post »

cruce_de_caminos_decision

Cruce de caminos,

sentada pensando… ¿izquierda?, ¿derecha?

¿porqué es tan necesario elegir?

¿porqué es tan complicado elegir?

¿porqué tengo que elegir?

y sigo pensando…

¿y si voy a la izquierda, estaré en lo correcto, será esa la elección acertada?

¿y si voy a la derecha….? las mismas preguntas y ninguna respuesta…..

entonces, miré atrás, y vi la solución al problema…

Da lo mismo que camino elegir para continuar,

jeje… no importa!!

lo verdaderamente importante es,

que DEBO continuar, y llevo demasiado tiempo sentada aquí pensando.

El camino recorrido,

me ha enseñado a tomar decisiones,

he aprendido que TODA DECISION es un riesgo…

he aprendido que TODO RIESGO es un reto…

he aprendido que TODO RETO es una superación…

y he aprendido que TODO SE SUPERA.

me ha enseñado,El camino recorrido,

todo lo bueno y lo malo,

el dolor de la herida y la forma de curarla,

la alegría de lo andado y la pena de dejarlo atrás.

El camino recorrido,

me ha dicho en todo momento,

que siempre FUI YO mi guía,

para llegar ahora a este cruce,

y para saber ahora que todo en la vida,

es una elección….

El camino recorrido,

me ha hecho ver,

que lo que no debo hacer es,

DUDAR en elegir….

Autor desconocido

Read Full Post »

cerrar_circulos

Hay que saber cuándo una etapa llega a su fin.

Cuando insistimos en alargarla más de lo necesario, perdemos la alegría y el sentido de las otras etapas que tenemos que vivir. Poner fin a un ciclo, cerrar puertas, concluir capítulos…, no importa el nombre que le demos, lo importante es dejar en el pasado los momentos de la vida que ya terminaron.

¿Me han despedido del trabajo? ¿Ha terminado una relación? ¿Me he ido de casa de mis padres? ¿Me he ido a vivir a otro país? Esa amistad que tanto tiempo cultivé, ¿ha desaparecido?

Puedes pasar mucho tiempo preguntándote por qué ha sucedido algo así. Puedes decirte a ti mismo que no darás un paso más hasta entender por qué motivo esas cosas que eran tan importantes en tu vida se convirtieron de repente en polvo.

Pero una actitud así supondrá un desgaste inmenso para todos: tu país, tu cónyuge, tus amigos, tus hijos, tu hermano; todos ellos estarán cerrando ciclos, pasando página, mirando hacia delante, y todos sufrirán al verte paralizado.

Nadie puede estar al mismo tiempo en el presente y en el pasado, ni siquiera al intentar entender lo sucedido.

El pasado no volverá: no podemos ser eternamente niños, adolescentes tardíos, hijos con sentimientos de culpa o de rencor hacia sus padres, amantes que reviven día y noche su relación con una persona que se fue para no volver.

Todo pasa, y lo mejor que podemos hacer es no volver a ello.

Por eso es tan importante (¡por muy doloroso que sea!) destruir recuerdos, cambiar de casa, donar cosas a los orfanatos, vender o dar nuestros libros. Todo en este mundo visible es una manifestación del mundo invisible, de lo que sucede en nuestro corazón.

Deshacerse de ciertos recuerdos significa también dejar libre un espacio para que otras cosas ocupen su lugar.

Dejar para siempre. Soltar. Desprenderse. Nadie en esta vida juega con cartas marcadas. Por ello, unas veces ganamos y otras, perdemos.

No esperes que te devuelvan lo que has dado, no esperes que reconozcan tu esfuerzo, que descubran tu genio, que entiendan tu amor.

Deja de encender tu televisión emocional y ver siempre el mismo programa, en el que se muestra cómo has sufrido con determinada pérdida: eso no hace sino envenenarte.

Nada hay más peligroso que las rupturas amorosas que no aceptamos, las promesas de empleo que no tienen fecha de inicio, las decisiones siempre pospuestas en espera del ‘momento ideal’.

Antes de comenzar un nuevo capítulo hay que terminar el anterior: repítete a ti mismo que lo pasado no volverá jamás.

Recuerda que hubo una época en que podías vivir sin aquello, sin aquella persona, que no hay nada insustituible, que un hábito no es una necesidad. Puede parecer obvio, puede que sea difícil, pero es muy importante.
Cerrar ciclos. No por orgullo, ni por incapacidad, ni por soberbia, sino porque, sencillamente, aquello ya no encaja en tu vida.
Cierra la puerta, cambia el disco, limpia la casa, sacude el polvo.
Deja de ser quien eras, y transfórmate en el que eres.

Read Full Post »

futuro mejor

EL PERGAMINO NÚMERO SEIS

Hoy seré dueño de mis emociones.

La marea sube; la marea baja. Pasa el invierno y llega el verano. Declina el verano y aumenta el frío. El sol sale; el sol se pone. La luna está llena; la luna es negra. Llegan los pájaros; y luego parten. Florecen las flores; las flores se marchitan. Se siembra la semilla; se recoge la cosecha. La naturaleza toda es un ciclo de estados de ánimo y yo soy parte de la naturaleza, y así como la marea, subirán mis estados de ánimo; mis estados de ánimo bajarán.
Hoy seré dueño de mis emociones.

Es una de las estratagemas de la naturaleza, escasamente comprendida, que cada día amanezco con estados de ánimo que han cambiado desde ayer. El gozo de ayer se convertirá en la tristeza de hoy; sin embargo la tristeza de hoy pasará a ser el gozo del mañana. Dentro de mí hay una rueda, que cambia constantemente de la tristeza al gozo, de los transportes de alegría a la depresión, de la felicidad a la melancolía. A igual que las flores, los capullos de gozo de hoy se marchitarán y abatirán, y sin embargo recordaré que las flores secas de hoy llevan la semilla del pimpollo del mañana; así también la tristeza de hoy contiene la simiente del gozo del mañana.

Hoy seré dueño de mis emociones.

¿Y cómo dominaré estas emociones para que cada día sea productivo? Porque a menos que mi estado de ánimo sea el correcto, mi vida será un fracaso. Los árboles y las plantas dependen del tiempo para florecer, pero yo elaboro mi propio tiempo, que digo, lo llevo conmigo. Pero si yo les ofrezco a mis clientes lluvia y lobreguez y tinieblas y pesimismo, reaccionarán con tristeza, tinieblas y pesimismo y no me comprarán nada. Si les ofrezco gozo y entusiasmo y claridad y alegría a mis clientes, reaccionarán con gozo y entusiasmo, claridad y alegría, y mi tiempo me producirá una cosecha de ventas y un granero de oro.

Hoy seré dueño de mis emociones.

¿Y cómo dominaré a mis emociones para que todos los días sean días felices y productivos? Aprenderé este secreto de los siglos: Débil es aquel que permite que sus pensamientos controlen sus acciones; fuerte es aquel que compele a sus acciones que controlen sus pensamientos. Todos los días cuando despierto seguiré este plan de batalla antes de ser capturado por las fuerzas de la tristeza, de la autocompasión y del fracaso:

Si me siento deprimido cantaré.
Si me siento triste reiré.
Si me siento enfermo redoblaré mi trabajo.
Si siento miedo me lanzaré adelante.
Si me siento inferior vestiré ropas nuevas.
Si me siento inseguro levantaré la voz.
Si siento pobreza pensaré en la riqueza futura.
Si me siento incompetente recordaré éxitos del pasado.
Si me siento insignificante recordaré mis metas.

Hoy seré dueño de mis emociones.

Read Full Post »

A %d blogueros les gusta esto: